Guía Completa: Tipos y Clasificación de Despidos en España
En el ámbito laboral español, entender los tipos y la clasificación de los despidos es fundamental tanto para empleadores como para trabajadores. Este artículo ofrece una guía completa sobre los tipos de despido en España, su clasificación legal y las indemnizaciones correspondientes. Conocer estos aspectos es crucial para proteger tus derechos laborales y navegar eficazmente en situaciones de despido.
Tipos de despido en España
En España existen dos tipos de despido. Es la empresa la que decide qué tipo de despido va a emplear con el trabajador. O te dicen que es objetivo o que es disciplinario. Sin embargo, una cosa es el tipo de despido, y otra su clasificación (procedente, improcedente y nulo). O bien es un juez quien decide la clasificación, o bien es por acuerdo vinculante entre las partes.
Primero veremos los tipos de despido, que son los siguientes:
Objetivo
En este caso, la empresa es quien inicia el despido, sin que haya causa relacionada con el trabajador. Las causas que permiten el despido objetivo están recogidas en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores, y son las siguientes:
- Ineptitud del trabajador conocida o sobrevenida con posterioridad a su colocación efectiva en la empresa. (En este caso, hay que probar que esa ineptitud no era conocida durante el periodo de prueba)
- Por falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas operadas en su puesto de trabajo, cuando dichos cambios sean razonables. (El empresario formará sobre los cambios, hay un plazo mínimo de 2 meses para adaptarse. Será un juez quien decida si los cambios son razonables o no).
- Causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.
Disciplinario
Dentro de los tipos de despido, es cuando la causa se debe (a priori) a un incumplimiento grave y culpable por parte del trabajador.
Este tipo de despido se considera la sanción más grave que puede ejercer el empleador, y por tanto está sujeto a requisitos legales específicos.
- En este caso, la empresa no necesita preavisar, y puede despedir al trabajador en el mismo momento en el que cometa lo que se considera la falta grave o más tarde, cuando tenga conocimiento de ella.
- Las causas del despido deben estar totalmente consignadas en la carta de despido (esto es importante ya que, si vas a juicio, cualquier cosa no escrita aquí no podrá ser considerada como causa de despido). Además, es la empresa la que debe probar que lo que dice es cierto.
- Está muy extendida la idea de que en el despido disciplinario NO existe indemnización, porque claro, la culpa es tuya… pero eso no es estrictamente cierto. La cuestión es que la indemnización no depende del tipo de despido (objetivo o disciplinario), sino de la calificación judicial (procedente, improcedente o nulo). Si te despiden sin indemnización, no pierdes nada por reclamar, ya que puedes conseguir que se declare improcedente o incluso nulo. Por fortuna, poner este tipo de reclamación es gratis, y no necesitas abogado.
Pero esta errónea idea tan extendida es la causa de que las empresas aprovechen este tipo de despido para hacerlo “sin indemnización”, porque es necesaria la acción del trabajador para solicitarla. Así, si les corresponde pagar X, les sale más barato no pagar y que la mitad de los trabajadores no reclamen, no pagar y a los que reclamen ofrecerles menos de X, que muchos aceptarán por evitarse un juicio, y no pagar y llegar a juicio, donde lo máximo que se les va a pedir pagar es ese X, que ya sabía que tenía que pagar, pero que en el 50% de los despidos se lo ha ahorrado, y en otro 25% lo ha reducido.
Días de reclamo
Por cierto, en ambos tipos de despido tienes 20 días para reclamar la indemnización. Actualmente son 12 meses si lo que estás reclamando es una cantidad prometida pero no pagada (no te han pagado el finiquito o te han dicho que efectivamente hay indemnización, está puesto en la carta de despido, pero aún no te han pagado)

Tipos de despido: Clasificación del despido
Una cosa son los tipos de despido (por qué te despiden), y otra cosa es su clasificación (cómo te despiden).
En España, las diferencias entre los despidos son como siguen:
Despido procedente
Se considera como tal cuando la extinción del contrato se considera justificada, y conforme a la normativa laboral. En este caso, la empresa no está obligada a readmitir al trabajador ni a abonarle ninguna compensación económica.
Despido improcedente
Puede haber dos causas para que un despido se declare improcedente:
- La extinción del contrato se lleva a cabo sin que existan motivos que la justifiquen.
- No se han seguido los procedimientos legales establecidos.
Dependiendo de la situación, será la empresa o el trabajador el que tendrá la potestad de elegir si ante un despido improcedente desea cobrar la indemnización, o volver a la empresa.
Despido nulo
En este caso, se habla de nulidad cuando se han vulnerado los derechos fundamentales. En este caso, es el trabajador quien decide si quiere volver a la empresa y ser readmitido en el mismo puesto y condiciones en las que se le despidió.
Tipos de despido: Indemnizaciones
Hay una primera cosa que hay que dejar muy clara antes de empezar a hablar de indemnizaciones: la indemnización NO ES LO MISMO que el derecho a cobrar paro. La indemnización es una compensación por el despido, el paro es una prestación que has ido pagando y acumulando durante tus años de trabajo.
- Cuando un juez decide que un despido es improcedente, la indemnización es, a fecha de 2024, de 33 días de salario, por cada año trabajado, con redondeo al alza de meses trabajados (si has trabajado 1 año, 2 meses y 3 días, se considera a efectos de indemnización que has trabajado 1 año y 3 meses), con un máximo de 24 mensualidades. Poco importa que la empresa haya dicho que el despido es disciplinario, si la ley lo considera improcedente.
- De igual modo, un despido nulo obliga a la readmisión del trabajador, independientemente del tipo del despido que haya utilizado la empresa. Además, la empresa debe pagar todos los salarios de tramitación, que son los salarios que has dejado de cobrar desde que la empresa te despidió, hasta el día de readmisión. A esta cantidad pueden solicitar que te descuenten el paro que hayas cobrado, o si has estado en otro trabajo, el salario cobrado. Sin embargo, al contabilizar que has estado trabajando, ya que te van a pagar los salarios, y también deben cotizar la parte de la seguridad social, ese dinero se devolverá a tu contabilidad del paro. Es decir, la empresa tendrá que pagar TODO lo que tendría que haber pagado si hubieses estado trabajando, incluyendo las cotizaciones de empresa a la seguridad social.
Ya vemos que cuando al declarar un despido como improcedente o nulo, poco importa que la empresa haya elegido el tipo objetivo o disciplinario. Las consecuencias son las mismas. Queda por ver qué ocurre cuando se declara procedente un despido, según si ha sido objetivo o disciplinario.
- Cuando el despido es objetivo, y es procedente, es decir, el juez considera justificadas las razones productivas, organizativas, técnicas, que han motivado el despido, la indemnización es de 20 días por año trabajado, con redondeo al alza por meses (si has trabajado 1 año, 2 meses y 3 días, se considera a efectos de indemnización que has trabajado 1 año y 3 meses), y tope de 12 mensualidades si no se ha pactado un tope MAYOR cuando se trate de un ERE. No se puede pactar un tope menor.
- Cuando el despido es disciplinario, y es procedente, es decir, el juez considera justificadas las causas imputables al trabajador que han motivado el despido, entonces no existe indemnización.
Como hemos comentado, la clasificación de un despido depende de la evaluación del mismo por parte de un juez. Queda, por tanto, una última “clasificación” de despido: la que no tiene clasificación. Nos referimos a los despidos que el trabajador no impugna, y por tanto ningún juez se pronuncia sobre ellos. En tal caso, el trabajador acepta la indemnización que la empresa le ha dado. En caso de no recibir la indemnización acordada, tendrá 12 meses para reclamar la cantidad adeudada.
Conclusión
En conclusión, comprender los tipos y clasificaciones de despidos en España es esencial para proteger tus derechos laborales. Ya seas empleador o trabajador, este conocimiento te permitirá tomar decisiones informadas y actuar adecuadamente en situaciones de despido. Recuerda, ante cualquier duda o situación de despido, es recomendable buscar asesoramiento legal especializado.
